martes, 22 de febrero de 2011

CIBERCIUDADES: REALIDAD VIRTUAL E IMAGINARIO.


Configuración de un entorno virtual a través de la incorporación del imaginario de las grandes urbes.

El espacio de las ciudades de cemento y ladrillos ah mutado para darle paso a las ciberciudades virtuales, lugares en donde se puede recorrer desde un entorno virtual espacios, al igual que en la vida real. Tomare el caso particular de los entornos virtuales generados para videosjuegos para analizar las características de los mismos y la inclusión del imaginario.


Se sitúa al protagonista de los juegos de video en grandes ciudades, para hacer la recreación virtual de las mismas, para esto los diseñadores de los juegos, se retoman el imaginario que los usuarios de dicha interfaz tienen guardado en su memoria –la ciudad en que se mueven-. Como objetivo de otorgar mayor realismo a dicha practica. Las paredes de las ciudades virtuales de los videos juegos se ven tapadas por graffittis, carteles publicitarios, y hasta por arranquismos o decollages esto ayuda al jugador a sentir el paso del tiempo, le otorga la sensación de una historia de esa ciudad anterior a la inclusión de el en el juego.

Se juega con la identificación del usuario para que conforme un sentido de pertenencia y tenga mayor atrape con el juego. Estos mundos virtuales, apelan a la idea de que el usuario asocie su práctica cotidiana y a partir de allí se sienta parte del entorno virtual.

Entonces podemos definir al imaginario colectivo como herramienta a la hora de construir una realidad virtual o un entorno virtual.

Se podría pensar que así como los no lugares son consecuencia de la sobremodernidad, la inmersión del individuo en el entorno virtual también lo es. La situación sobremoderna amplía y diversifica el movimiento de la modernidad; es signo de una lógica del exceso que seria interesante pensarla desde el exceso de información y el exceso de imágenes. Entonces seria correcto pensar que los paisajes virtuales le proporcionan al individuo una multiplicidad de espacios que, a mi parecer, son el vivo reflejo de las sociedades sobremodernas. Además de las mutaciones de tiempo y del espacio que plantea este concepto podemos utilizarlo también como modo de analizar también el paso de las ciudades de lo real a lo virtual

lunes, 14 de febrero de 2011

Delimitando el espacio.

Según la forma en que tomemos el concepto de lugar o espacio físico, nos podemos encontrar con que diferentes autores definen al espacio de diferentes formas. Me resulta interesante tres posturas a la hora de delimitar cual es el contexto en el cual se inscriben las intervenciones urbanas, por un lado retomar la postura antropológica de lo que se refiere a los lugares, por otro la postura arquitectónica y por ultimo entrar en el ciber espacio para definir además que sucede con el espacio virtual.

Para definir la postura antropológica e n la definición de un lugar voy a basarme en Marck Auge y su libro “Los no lugares” quien desarrolla el concepto de "lugar antropológico” entendiendo como tal a un espacio físico, donde conviven y se entremezclan las creencias, actividades y eventos transitorios del ser humano y, que dan forma a su cultura, siendo la identidad del lugar la que lo reúne y finalmente lo une.

En cambio cuando nos referimos a espacio o lugar y lo planteamos desde una mirada arquitectónica, nos encontramos con una diferenciación entre un espacio publico y uno privado, que se encuentra delimitado por el tipo de actividad que se realiza en cada uno pero, principalmente, se encuentra arquitectónicamente hablando, delimitado por el espacio fisico, paredes que generan espacios cerrados, en donde trascurre la vida privada de las personas.

El concepto de espacio publico, que a mi parecer seria mas rico definirlo como espacio urbano, ah adquirido en los ultimas décadas un papel mas importante en el ambiente cultural y artístico, a empezado una revalorizacion y apropiación de dichos espacios colectivos, como un medio de expresión de los habitantes contemporáneos.

Por ultimo, es interesante revisar además la definición de un espacio virtual, explorando como se configura un espacio a partir del abandono del terreno de lo tangible, poder observar también como es el movimiento de los usuarios de este tipo particular de entorno, definiendo cuales son los modos de recórrelos y moverse dentro del mismo. Surge además la interrogación todavía no resuelta de pensar, si es posible definir un espacio de uso público y uno privado también dentro de el espacio virtual. Seria interesante poder indagar que papel juega el imaginario en la conformación de los mismos y a su vez como se insertan o podrían insertarse las intervenciones urbanas como contexto de estas urbes virtuales.